Principios de año, todos con sus resoluciones: hacer ejercicio, comer mejor, mejorar mi sueño. Pero para febrero la mayoría lo dejan atrás y sigue la vida en piloto automático. La vida moderna nos ha traído tanta comodidad que hemos olvidado que sin el cuidado de nuestro cuerpo nada corre. Nuestro cerebro se desarrolló en movimiento y al aire libre así que si no nos movemos ni pasamos tiempo afuera nuestra mente sufre. Para el óptimo desarrollo físico no necesitamos regímenes súper estrictos y específicos, sino tomar en cuenta estas 3 claves:
- Exposición a la luz natural durante el día para dormir mejor-
Nuestro sistema de alerta y sueño (ciclo circadiano) se informa de la luz que recibimos durante el día. Con exponerse a la luz natural ayudamos al cuerpo a mantenerse alerta y productivo. Lo contrario en la noche: bajar la exposición a luz artificial nos ayuda a preparar al cerebro para un sueño restaurador.
Satchin Panda en el libro The Circadian Code afirma: “Se ha encontrado que luces brillantes utilizadas durante el día en la casa o trabajo mejora el humor, la alerta y productividad”
Él sugiere algunos cambios pequeños como: poner el escritorio cerca de la ventana, tomar una caminata o el almuerzo al aire libre. Preferiblemente en la mañana, pero “cualquier cosa es mejor que nada” agrega.
- Experiencias sensoriales para mejorar el humor- El desarrollo de los niños comienza desde su cuerpo. Las ideas y pensamientos se van desarrollando cuando categorizan las sensaciones y movimientos de su cuerpo. Es por esto, que se ha vuelto tan popular el juego sensorial. Este se ha recreado de maneras artificiales, pero siendo coherentes con el punto anterior, les voy a hablar del OG (original gangster): El juego con lodo. ¡SÍ lodo¡ no sean asquientos. Físicamente, para los niños el beneficio es obvio por la explicación anterior. También, les puede ayudar a comer mejor porque los expone a diferentes texturas que luego pueden tolerar en los alimentos. ¡Hey! Pero este blog decía que era para adultos también, así que en las palabras de mi querida Kelly Mcgonigal en su reciente libro The Joy of movement:
“Las bacterias encontradas en la tierra común, ayudan a reducir la inflamación del cerebro, lo cual hace a la tierra un antidepresivo”
Explicando que nuestro sistema inmunológico y cerebro creció cerca de la naturaleza, por lo que estos microorganismos son nuestros “viejos amigos”. Así que ¡vayan a ponerse en contacto con la naturaleza! Los expertos hemos hablado.
- Movimiento en cualquier forma: Ya sé, ya sé, que ya se los dijeron en todos los fitness blogs, revistas, doctores, gimnasios. Yo no les voy a explicar que hacer ejercicio es bueno para el cuerpo (lo es) sino que es importante para nuestra mente. ¿Las personas que hacen ejercicio tienen mayor alerta mental? Nos explica John Medina en Brain Rules:
“Las personas que se ejercitan superan a quienes no en exámenes que evalúan memoria de largo plazo, razonamiento, atención y habilidades de resolución de problemas. Esto también es cierto para habilidades de inteligencia fluida, que examina la habilidad de razonar rápido, pensar de manera abstracta e improvisar sobre lo aprendido para resolver un problema nuevo”
Y Mcgonigal dice:
“Las personas que son regularmente activas tienen un sentido de propósito más fuerte y experimentan más gratitud, amor y esperanza. Se sienten más conectados con sus comunidades y tienen menos probabilidad de sufrir soledad y depresión.”
Entonces ¿Cuánto me tengo que ejercitar para tener esos beneficios? Primero que nada, el titulo dice movimiento, no ejercicio. Por lo que los beneficios mentales se ven si somos activos, no necesariamente por hacer ejercicio riguroso. ¡Así que cero excusas!
Entonces, todo esto se puede resumir en: pasar tiempo afuera. Tener momentos diarios de contacto con la naturaleza, nos puede ayudar a dormir mejor, tener experiencias sensoriales que nos elevan el humor y por supuesto, que nos obliga a movernos. Así simple, logramos las 3 claves para un óptimo desarrollo físico.
Panda, S. (2018). The Circadian Code . New York: Crown Publishing Book.
Mcgonigal, K. (2021). The Joy of movement . New York: Pinguin Random House.
Medina, J. J. (2014). Brain Rules. Seattle : Pear Press.

